Fitas en el Abra Salkantay a 4.600 m ( Andes-Perú )

martes, 25 de octubre de 2011

PERU 2011-CORDILLERA DEL HUAYHUASH-CORDILLERA BLANCA

UN VIAJE A LAS MONTAÑAS DEL PERU
23-JUNIO 2011 AL 13-JULIO 2011



Este año SI ¡¡¡…… toca salir a recorrer otras montañas....yo tenía ganas de que Eli conociera los Andes. En un principio habíamos planeado un viaje a Bolivia y el sur de Perú, pero al final hubo un cambio de planes y decidimos marchar a la Cordillera Blanca y el Huayhuash en el Perú Central.
Bolivia y Cuzco deberán esperar un poco....al menos para Eli... yo ya he recorrido esas montañas , visitado la antigua capital de Imperio Inca y el famoso Machu Pichu en varias ocasiones y aunque no me importaba volver a subir alguno de sus nevados y disfrutar del  Cuzco antiguo y el Machu Pichu, al final fue ella  la que me convenció y cambiamos nuestro viaje.
Eli se ilusionó con el proyecto y se involucró de tal manera que fue ella la que se encargó de  la organización del viaje, planning, vuelos y demás preparativos.... un lujo. Es la primera vez en mi vida que no corre de mi cuenta “la preparación y organización” de la actividad. Yo me sentí un poco mal y me responsabilicé de la parte técnica y de la preparación del material.
Han sido muchas horas de pensar, decidir, sopesar y preparan todo lo necesario para  pasar algo más de tres semanas a muchos kilómetros de casa y con un proyecto de montañas bastante ambicioso.

Como corre el tiempo y sin darnos cuenta nos hemos plantado en el puente de San Juan , parece ayer cuando muchos meses atrás y nuestro proyecto era solo eso...“un proyecto”. Ahora son las 19.00 h y estamos en el aeropuerto de Barcelona, enfrente del mostrador de Iberia a punto de facturar nuestro equipaje con destino a Lima. Con nosotros se encuentra muestra amiga Montse que se ha sumado con ilusión y mucha ganas a nuestra empresa. No hay nadie en la cola  y la azafata de facturación se muestra amable con nosotros, vamos un poco pasados de peso, pero no nos pone problemas y facturamos sin contratiempo, es la ventaja de ir con tiempo. Hacemos unas escala en MADRID y de nuevo embarcamos con destino a Lima  la capital de Perú.

Los vuelos transoceánicos son pesados, pero hemos tenido suerte y nos han colocado en la zona más amplia, la situada junto la salida de emergencia, es de agradecer pues podemos disponer de más espacio para poder estirar las piernas. Después de una típica cena “de avión” la noche la pasamos en un duerme-vela continuo, solo interrumpido por el ir y venir del personal de vuelo que ofrece algún refrigerio.
Son cerca de las 06:00 h de la mañana y nos disponemos a aterrizar en Lima. La capital nos recibe con la típica neblina invernal y con su cielo gris plomizo... ¡qué clima más deprimente ¡


El tráfico de la ciudad es estresante, cosa común en muchas ciudades suramericanas, pero nada que ver con el que se sufre en La Paz (Bolivia) eso sí que es estrés. Es el primer contacto de Eli con un país andino y siempre impacta el caos reinante, ruido, humos y sobre todo la agobiante contaminación acústica producida por el incesante sonido de los cláxones de los vehículos que es constante.

El desplazarnos desde el aeropuerto internacional J. Chávez hacia el centro en busca de la terminal de buses nos cuesta casi dos horas, el tráfico es caótico y circular a primera hora de la mañana por el centro de Lima puede acabar con la paciencia de cualquiera. Poco vemos de la ciudad salvo su cielo plomizo y   los atascos de sus avenidas principales.
Hemos llegado con tiempo a la estación , después de recoger los billetes nos relajamos tomando un desayuno a base de zumo, café con leche y tostadas. La estación de la compañía Cruz del Sur, que es la que no llevará a Huaraz, está repleta de viajeros. Aquí cada compañía tiene su propia terminal y están distribuidas por varios puntos de la ciudad. Cuando se acerca la hora nos acercamos al mostrador de salidas y entregamos el equipaje, nos dicen que llevamos exceso y que hay que pagar... lo que faltaba¡¡¡. Decidimos protestar un poco...¡¡¡...al final cuela y con unas bolsas de mano que más bien parecían petates nos disponemos a embarcar.
Aquí todo es controlado, los equipajes escaneados, nosotros cacheados, las bolsas abiertas...¡¡¡¡ parece que se toman en serio esto de la seguridad en Perú. Al final logramos ocupar nuestros asientos sin más contratiempos. Nos espera 8 horas de viaje hasta Huaraz... nos lo tomaremos con calma.

Salimos de Lima, el tráfico sigue infernal y encima agravado por el accidente del vuelco de un camión que provoca retenciones. Vemos el paisaje de los suburbios limeños, los mercados, el gentío, el intenso tráfico de mercancías que fluye de cualquier lugar, gente ociosa y otros inmersos en una vertiginosa actividad...todo esto lo recogen nuestras miradas y el objetivo de la cámara fotográfica que Eli enfoca hacia cualquier rincón captando cada uno de los detalles de estas escenas.
La carretera discurre paralela a la costa, el mar grisáceo y alborotado se confunde con el color del cielo, la costa formada por acantilados arenosos parece desierta, solo alguna  cala con barcas de pescadores y pequeños chamizos aparecen de vez en cuando. Las playas... desiertas,  no es la época estival.


Nos alejamos de la costa y la carretera comienza a subir. El cielo va tomando la tonalidad azul y la contaminación y las nubes desaparecen cuando comenzamos a coger altura. El paisaje cambia radicalmente, aparece la piedra, la vegetación de montaña, los colores ocres y verdes, las pequeñas poblaciones... y la carretera sique subiendo al igual que el altímetro.
Nos sirven la comida en el peor tramo de curvas de la carretera, la azafata que lleva las bandejas a duras penas se sujeta en el pasillo y yo temo que alguna bebida y envase de comida acabe encima de nosotros.... seguimos subiendo.... ¡

Eli trata de dormir, Montse hace rato que lo hace, yo intento mandar un correo por medio del portátil que nos hemos traído... por cierto en el bus hay wifi... increíble... y funciona.
Eli se despierta y dice que no se encuentra bien, que se siente extraña, yo le enseño el altímetro... marca 4.200 m, su cara parece un poema, en pocas horas hemos subido del tirón del nivel del mar hasta la altura de del Mont Blanc de Tacul. Estamos a la altura del abra Conococha y a nuestro pies su laguna.
Al fondo aparecen las imponentes siluetas de los  primeros nevados,sus blancas paredes finas crestas adornadas por formaciones de hielo y nieve a modo de estrechos corredores  que aquí se les llama flautas. Es la cordillera del Huayhuash, mas lejos la Blanca... nuestros objetivos.

Seguimos bajando, estamos en el Callejón de Huaylas  al fondo aparece Huaraz, capital del Departamento de Ancash que es nuestro destino.
Huaraz, situada a 3.090 m y con una población que ronda los 100.000 hb. es la mayor población de la zona. Capital del montañismo, acoge una gran afluencia de montañeros y senderistas con ganas de ascender y recorrer las montañas que la rodean. Flanqueada por la Cordillera Blanca, que acoge multitud de picos con alturas de 5.000 m y 6.000 m y por la Cordillera Negra, de mas modesta en altitud ,y que hace de muro entre este callejón y la costa.


Sergio, el gerente de la empresa ( *omito el nombre de la misma para no hacerle publicidad... no se lo merece ) a la que hemos contratado los servicios en la montaña nos viene a recoger a la estación y a continuación nos trasladamos al alojamiento que esta agencia ( * al final os diré algo de la misma... para que estéis al caso si trabajáis con ellos) nos ha gestionado. El Hotel Britz nos acoge... bueno esto es un decir pues el servicio y las habitaciones de este hotel son patéticas y caras.
Una vez acomodados ( es un decir) tomamos un bocado y ... a dormir.

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