Fitas en el Abra Salkantay a 4.600 m ( Andes-Perú )

lunes, 17 de septiembre de 2012

LA SILVRETTA 1ª ETAPA


DIA 15/04/2012. 1ª ETAPA   Ischgl- Ref. Heidelberger
Desnivel:   +562 m; - 932
Horario: 3.33 horas


Amanece el día gris y medio cubierto, dejamos  las bolsas con lo innecesario en la pensión y cogemos el bus que nos dejará en Ischgl,…. los buses que hacen el trayecto por todo el valle son gratuitos. 

A las 11 de la mañana decidimos  coger el teleférico que nos subirá al Palinkopf a 2864 m donde comenzaremos la travesía. Aprovecharemos para hacer unas bajadas  y así probar la “famosa nieve austríaca” y también con la esperanza  de que mejoren las condiciones meteorológicas. Son las 13 h, cogemos el telesilla que no sube a la zona del Palinkopf y una vez en la cima, entre niebla y algo de viento nos equipamos, también aprovecho para conectar el GPS, pues intuyo que hoy nos hará falta. La visibilidad es escasa, apenas vemos en un radio de 15 metros y ayudado por el plano y el GPS iniciamos el descenso. Seguimos una pista hasta el momento que hace una giro a la derecha. El lomo que debíamos seguir está escaso de nieve y decidimos seguir bajando por una pista muy pendiente y sin pisar que nos deja próximos al Zeblasjoch. Aquí ponemos pieles y tomamos el rumbo hacia la Fourcla de la Val Gronda, collado que debemos pasar para llegar al Refugio de Heidelberger. 


El paso no se ve, la niebla es espesa y el relieve apenas se aprecia. Para tener mejor referencia decido que dos de nosotros vayan un poco más adelantados y así desde unos metros atrás poder ir marcando la dirección a seguir, todo es blanco y sin referencias. Si la cosa se empeora existe la opción de tirar valle abajo para ir a Gampen y desde allí remontar el valle a buscar el refugio.
Después de progresar un buen rato a ciegas, ayudamos por el GPS, y de que Ramón, que en ese momento iba en cabeza, se “comiera” literalmente una cornisa con su merengue y todo, parece que el tiempo nos da una tregua. Vemos por fin el paso y observamos que no somos los únicos que han decidido esta ruta en un día como el de hoy. Divisamos a cuatro esquiadores que se van acercando rápidamente aprovechando la huella que vamos abriendo.



Llegamos al collado al mismo tiempo que ellos, son los madrileños con los que hemos coincidido en la pensión y que hacen el mismo recorrido que nosotros.

En el paso de la Fourcla de la Val Gronda a 2752 m, el tiempo vuelve a empeorarse y después de tomar un trago de té y comer un poco, quitamos las pieles y nos disponemos a iniciar el descenso. Descartamos subir al Piz de Val de Gronda que está 60 metros más alto que nosotros e intuyendo la bajada y siguiendo de nuevo el GPS buscamos un pequeño collado al norte del Piz Davo Sasso que no conducirá a las palas superiores que están sobre el refugio.



Nos emocionamos con la bajada, la nieve, a pesar de que la visibilidad es escasa, está estupenda y por ello perdemos unos metros más de lo que debíamos de desnivel. Miro el track estamos desviados unos 100 metros al norte. A nuestra izquierda se abre un abrupto barranco que cae casi a pico. Los madrileños dudan, ellos no llevan track, sino que solo usan los waypoints y con esta niebla y la orografía del terreno que nos es desconocida, es difícil la orientación solo con puntos. Para enganchar de nuevo la línea de track tenemos que bajar una cornisa de la que vemos el borde pero casi no se aprecia el fondo, nos dejamos caer y… no era tan alta como parecía. Entre jirones y jirones de niebla  vemos las palas de la Val Gronda y el valle de Fimberbach al fondo. Trazamos un larga diagonal y cruzamos un lomo, la niebla aquí es menos densa lo que nos permite ver el fondo el valle y por fin ver el Refugio de Heidelberger. Los madrileños se lanzan ladera abajo, nosotros preferimos tomarnos un respiro y después hacer una bajada disfrutando de la nieve. 

Son las 16 h, después de 3 horas y media de actividad nos encontramos a las puertas del refugio, es como un hotel, enorme y muy bien acondicionado, en el interior, todo de madera y tipo chalet alpino, se respira confort y comodidad. Nos registramos, duchamos y cambiamos y celebramos este primer día de travesía con unas cervezas (por eso de reponer líquidos…) y una alegre y animada tarde.
Llega más gente, pero no esquiando si no en varias ratrac que suben remontando el valle de Fimbertal desde Ischgl. Esquiadores, tableros, excursionistas o simples visitantes del refugio…son descargados literalmente a las puestas del edificio y eso que el tiempo no está para tirar cohetes.




Poco a poco el refugio se va llenando, a la hora de la cena la animación y el ambiente es enorme. La cena, bien surtida y abundante y después disfrutamos de una sobremesa donde nos juntamos con Fernando, Jose Luis, Miguel y Pedro, componentes del grupo de madrileños, con los que echamos unas risas. Ana “La Topis” instaura la ceremonia del “Topito d’Or” con el que premia…. cualquier cosa premiable o simpática de los componentes del grupo. Yo tengo la suerte de inaugurar el ranking con el Topito “a la navegación GPS del día”, para mí es un honor y un privilegio.
Después poco a poco vamos abandonando la sala y nos vamos al “camarote de los hermanos Marx”, que es como denominamos a nuestro dormitorio, abarrotado  de mochilas, ropa, equipo y con mucho… mucho  “calor humano”.

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