Fitas en el Abra Salkantay a 4.600 m ( Andes-Perú )

jueves, 27 de mayo de 2010

Pico de Fontnegra




24 ABRIL 2010

La temporada de esquí de montañas está dando sus últimos coletazos, las últimas lluvias y la subida de temperaturas hacen que la nieve que encontramos y que todavía cubre en grandes cantidades las montañas no sea la más idónea para disfrutar de unos buenos descensos e incluso de realizar cómodamente las ascensiones a algunas cimas. Ni que decir que las elevadas temperaturas que padecemos, incluso en las caras nortes, hacen que las enormes cornisas que adornan las crestas y cimas se vayan desplomando, provocando cantidades de avalanchas que podemos observar en casi cualquier rincón de la montaña.

Para despedirnos de la temporada hemos elegido un valle orientado en dirección norte, que presente buena innivación y que sin portear mucho los esquís en la mochila nos permita acercarnos a alguna bonita montaña con una interesante ruta de ascenso y una disfrutona bajada.

El Pic de Fontnegra, en la vecina Cerdanya Francesa y muy cercana a la estación de esquí de Puymorens, reúne todas estas características. Enclavado en un amplio e innivado valle con orientación norte, conserva la nieve hasta casi final de temporada lo que permite salir desde el vehículo con las tablas puestas.




En su entorno hay varios picos muy accesibles a los esquiadores de montaña que van desde los fáciles o iniciación ( Pic de la Donna, de Pedrons ) hasta los de nivel medio y alto ( Fontnegra, corredores de Fontnegra, Donna y Pedrons)

Este sábado presenta buena meteorología y junto a Alba, Carles y Nuria, decidimos salir de Manresa tempranito para dirigirnos hacia Puigcerdá y allí tomar dirección a Pas de la Casa, en la vecina Andorra.

El viaje lo hacemos rápido, el túnel del Cadí permite plantarnos en la Cerdanya en poco tiempo. Lo malo es que tan pocos kilómetros de túnel se pagan a precio de…….20 € (ida y vuelta).

En Puigcerdá, cogemos la carretera hacia el Coll de Puymorens en la vecina Francia. Desde allí tomamos el desvío que nos dirige hacia Pasa de la Casa y antes de llegar en una curva, cuando la carretera atraviesa le Rec de Balandrar, aprovechando un pequeño aparcamiento al costado de unas naves en construcción, detenemos el vehículo.

Sorpresa¡¡¡, hay menos nieve de la que pensábamos, vamos a tener que portear los esquís en la mochila un rato hasta alcanzar las primeras manchas blancas que vemos un poco más adelante, cuando el barranco se encajona.

Nos equipamos, cargamos las mochilas…. ¡¡¡ como pesan las condenadas con los esquís encima!! , y con el torpe caminar de las botas de travesía vamos tomando dirección hacia el fondo del valle. . A nuestra derecha se eleva el espolón del Pic de Pedrons, un clásico del esquí de montaña, que junto al de la Donna, que se alza a nuestra izquierda, nos flanquearan durante buena parte de la ruta.

Algo más de veinte minutos nos cuesta llegar a las primera nieves, donde con un cierto alivio dejamos caer las mochilas y nos afanamos a calzarnos las tablas y proseguir la ruta. Es temprano, pero el sol empieza a picar y la nieve blanda nos presagia un “no muy agradable descenso”.



Seguimos remontando el valle para ir buscando por una amplia pala el Estany dels Pedrons, a los pies del Pic de la Donna y Pedrons.



Este lago de montaña, se encuentra cubierto de nieve y en el circo de la cabecera dl valle hay un buen paquetón del blanco manto. Enfrente a nosotros se alza desafiante la muralla de los Picos de Fontnegra, con varios e interesantes corredores que dibujan blancas líneas en la oscura figura de la muralla. Tomo nota de varios de ellos, pues me parecen interesantes para futuras incursiones en estas montañas.



A nuestra izquierda nos aparece un collado (2604 m), situado al pie de la arista sur que sube al Pic de la Donna, es allí donde nos tenemos que dirigir, pero viendo mejor la ruta cogemos el tubo de ascenso que se encuentra a la derecha del mismo y separado por un espolón de roca y hierba (en caso de inestabilidad en la capa de nieve, este espolón nos permitirá acceder al collado con seguridad)

De la cresta de los Fontnegra vemos que se han desprendido numerosas avalanchas que reposan a sus pies. Separados de su ladera mas escarpada vamos haciendo “zetas” que nos permiten ir ganando poco a poco altura a la fuerte pendiente y nos acercan al collado.

El día es precioso, hay buena luminosidad y la temperatura es alta, un día de primavera en toda regla, lástima que la nieve no aguante.¡¡.



Una vez en el collado un respiro, un trago de agua y un bocado, nos permiten volver a emprender el camino hacia nuestro objetivo. El tiempo se está estropeando, la niebla sube por la parte sur de la montaña y por el noroeste unos nubarrones negros no predicen nada bueno.

Progresamos por la cresta que sigue en dirección al Coll de l’Orri de la Vignola, punto de unión de los picos de Fontnegra y los de les Valletes y Fontfreda.

La cresta presenta grandes cornisas, que debido al estado de la nieve, nos obliga a progresar por su vertiente sur este. Llegamos a un punto en que es obligado el atravesar una amplia ladera con una pronunciada caída hacia el pie del collado. La nieve sigue muy blanda y ante el riesgo de un deslizamiento de la misma, me adelanto a inspeccionar mejor la ladera. Nuestras primeras impresiones se confirman, y en vista de la situación decidimos no atravesar dicha pendiente. Se nos ha terminado la excursión, las condiciones de la montaña mandan y los que jugamos en su terreno decidimos hasta donde queremos arriesgar o no asumir los peligros objetivos derivados de las mismas. Nosotros decidimos terminar la ascensión y quizás volver otro día que la montaña esté en mejores condiciones.

Quitamos pieles, ponemos las fijaciones para descenso, apretamos botas y seguimos nuestras huellas en busca del collado y su tubo que nos dejará en la cabecera de valle.



Los primeros giros los hacemos con precaución tanteando el estado de la nieve y la pendiente. Los menos avezados bajan con los esquís en la mano por el espolón de roca y hierba hasta encontrar el punto mas adecuado a su técnica para empezar a trazar virajes con los esquís.



Eli que baja desde el collado trazando virajes pasa a mi lado luciendo una amplia sonrisa que delata que se lo está pasando en grande. Reunidos todos, seguimos marcando amplios giros buscando las partes más asentadas de la nieve que se va transformando en más blanda a cada metro que bajamos.

Unas largas y tendidas diagonales, nos salvan de una remada a la altura del Estany de Pedrons y seguimos a buscar la bajada del Pic de Pedrons, para así evitar el porteo de los esquís en la mochila hasta el coche.

La nieve va escaseando, solo nos resta perder altura para acceder al comienzo del valle. Vemos un tubo de nieve que baja por una barranquera y unas huellas que lo marcan. Las seguimos y comenzados una divertida bajada por una nieve en mejor estado y que nos deja marcar unos virajes cortos y disfrutones.



El tubo se estrecha cada vez más y empiezan a aparecer los obstáculos reglamentarios en este tipo de bajadas, matojos, algún arbusto, el arroyo que se deja ver, agujeros en la nieve, pasos obligados…. Todo esto hace que la bajada sea más “divertida” y que hechemos más de una risa con “caídas, piruetas y peripecias”.

Cuando Eli casi se baña en una “poza” escondida bajo un débil puente de nieve,” la tropa “ decide que “es hora de quitarse y terminar la sesión de malabarismos”.



Cargamos los esquís en la mochila y nos ponemos de nuevo en marcha al encuentro de nuestro vehículo que no está muy lejos….. Volveremos Fontnegra, nos ha gustado el lugar y hemos tomado nota de tus corredores.




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