Fitas en el Abra Salkantay a 4.600 m ( Andes-Perú )

domingo, 5 de septiembre de 2010

La Senda de Camille V

5º ETAPA

8 DE JULIO DE 2010


ALBERGUE LAUZART (LESCUM)- REFUGIO DE LINZA

Desnivel positivo: 1286 m

Desnivel negativo: 789 m

Distancia: 16,6 km

Horario: 7 horas





Hoy hemos salido cuando todavía no habían hecho acto de presencia las primeras luces del alba. Con la luz de nuestros frontales iluminamos la estrecha senda que sale del camping y entre un campo de helechos va a buscar la pista que nos conducirá al Pont de Lamary.

Los primeros kilómetros son de un recorrer tranquilo por una pista asfaltada en su comienzo y que discurre paralela por la margen derecha del Gave d’Ansabere. Pasamos el Pont de Lamareich y nos volvemos a encontrar con la Alta Ruta Pirenaica que habíamos abandonado en el Puerto del Palo, la volveremos a seguir hasta las Cabañas de Ansabere.



En el Pont de Lamary, la pista se convierte en sendero y en un claro del bosque cogemos el sendero que se dirige a la izquierda hacia las Agujas de Ansabere y el Petrechema.

La senda sube lentamente haciendo lazadas entre la densa arboleda del bosque. Más adelante un cartel nos advierte sobre la presencia de rebaños protegidos por perros mastines y la conveniencia de no acercarse a estos para evitar “algún susto”.

Salimos del bosque y nos encontramos con las Cabañas de Ansabere y al fondo la muralla que forman el Pico de Sobarcal y el Petrechema con las Agujas de Ansabere.




Unos ladridos nos advierten de la presencia de un rebaño de ovejas y dos enormes mastines del Pirineo amenazantes nos hacen cambiar unos metros la trayectoria que llevábamos. Más vale evitarlos, no en vano estos enormes perros defienden a los rebaños de ovejas de los ya escasos y casi inexistentes ejemplares de osos pirenaicos, porque no hay que olvidar que estos terrenos son recorridos por algunos de los pocos ejemplares de este magnífico animal que todavía habita en esta vertiente del Pirineo.



Junto a las cabañas una fuente hace que nos detengamos para refrescarnos y coger agua antes de la dura subida hacia el Collado de Petrechema o Puerto de Ansó, situado unos 500 m desnivel por encima de nosotros y defendido por una gran pedrera y los restos de algún nevero.





Lentamente vamos subiendo las lazadas que nos indican las fitas en medio de la pedrera. Las Agujas de Ansabere, cada vez se acercan más y sus enormes y amenazantes paredes descubren sus recovecos a nuestras miradas. Una diagonal hacia la derecha trazada en medio de los restos de un nevero nos anuncia el fin de la penosa subida que nos ha costado escasamente una hora. En este punto Eli y Rosa ponen el turbo y salen como perdigones en busca de la raya que se recorta contra el cielo y que forma el collado…!, ¿ que han tomado esta mañana las chicas para desayunar….?, minutos más tarde me las encuentro en el collado charlando amigablemente con una matrimonio de yayos franceses que les preguntaban por nuestro itinerario.



Nos encontramos a los pies del Pico Petrechema y el Pico Acherito, el paisaje que se abre ante nosotros es totalmente diferente al que tenemos a nuestras espaldas. Un paisaje casi lunar salpicado por algún que otro pino negro nos da la bienvenida al Pirineo Aragonés, una enorme extensión kárstica, denominada las Foyas del Ingeniero , nos conducirá hacia el Refugio de Linza allá abajo en el Plano de la Casa. Encuentro una gran piedra caliza con un agujero en su punta, la pongo en el camino a modo de fita, es nuestro pequeño “homenaje “a este desolado y bello lugar, lástima que sea tan grande y pese más de 10 kg, pues me hubiera gustado llevarla para unirla a la colección de “piedras con agujero “que tenemos en casa.







Hace bastante calor y esta zona desprovista de vegetación y agua se convierte en un horno. Con rapidez vamos perdiendo altura en busca de la acogedora sombra del bosque que tenemos a nuestros pies.





Cuando salimos del bosque nos encontramos con el Barranco de Petrechema y por el trazado de las pistas de fondo de la estación de Linza vamos buscando el Plano de la Casa, explanada donde se asienta el refugio de Linza.



En apenas 7 horas hemos llegado a este acogedor refugio, donde podremos descansar para mañana acometer la última y más dura etapa de este recorrido, ahora nos espera una buena ducha , un cerveza con limón que acompañada por pan francés con queso y embutido del Bages.

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